¿Cómo es el día siguiente a que te cesen?

El día siguiente al que cesan te levantas alterado, como cuando apruebas la oposición pero no dices “¡He aprobado!” sino algo mucho peor.

Ese día te encuentras con un amigo que lleva 6 meses sin trabajar porque las Administraciones aún no han acordado un protocolo para su sector, y piensas en lo dura que es la vida para muchas personas, y en lo necesario que es seguir trabajando por unas AAPP eficientes. Y sabes que toca seguir peleando.

Ese día, además, al haber sido cesado por adelantado por teléfono un día antes, ya has recibido tanto cariño y respeto que sabes que el ostracismo que probablemente vendrá después no tapará lo ya recibido.

También agradeces a los bienintencionados que te piden prudencia y que aproveches nuevas opciones, igual que a los que prometen inmolarse contigo en la lucha que quieras emprender. Incluso aunque no sean sinceros. 

Pero tú sabes que no te retiras. No harás eso. Has sido educado para decidir que entre “plata y plomo” hay que llenarse de plomo y ser coherente. Lo llevas tatuado

Nivel 30 consolidado. Y crees en lo que haces, en lo que has hecho y en lo que harás. Si un nivel 30 no trabaja y lucha por mejorar la administración, ¿quién se lo puede permitir?

Y piensas, “cesado por pedir el teletrabajo” el día que la La Voz de Galicia publica esta noticia, y crees que hay gente que no lee la prensa, o prensa que no ve la realidad. Pero la orden de cese dice lo que dice:

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Y el día siguiente a que te cesen piensas en los proyectos que quedan a medias, la gente que no ha hecho nada bueno, la que no ha trabajado en la pandemia y la que no lo hace nunca y sigue,… Pero sabes que hay gente que va a mejorar mucho la administración (si les dejan – página 11 de la Revista: https://codigocero.com/codigoceropapel204.pdf)

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Y piensas que si ha teletrabajado todo el personal de Hacienda bien de marzo a junio y ahora nadie en intervención delegada tiene teletrabajo aprobado es raro… Y piensas que si no hubiese una pandemia que ha matado a más de 30.000 personas todo el personal estaría en presencial y es raro… Piensas que quizás no sea tuyo el problema.

Y te preguntas que si el personal que controla a los Gobiernos se puede cesar así, ¿qué independencia tienes en tu trabajo? Y que si la ciudadanía quiere eficiencia en el uso del dinero público (sí, el que paga Educación, Sanidad, Servicios Sociales), debería pensar en garantizar la independencia de quienes controlan, y la igualdad en sus condiciones de trabajo con los que gestionan mejor o peor ese dinero.

El día siguiente a que te cesen piensas que Coruña tiene el color para reflexionar.

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Y paseas con tu familia y amigos que van a sufrir desplantes pero te apoyan al 100%. Y sabes que aciertas con tus compañías (algo haces bien).

Y piensas en tu madre que ya tiene “fallitos” y que es mejor que no lo sepa, porque no lo entenderá y le hará más daño de lo que realmente supone un cese (sigue diciendo que si te callases ya serías conselleiro). Y piensas en que hace un mes que un linfoma se llevó a tu madrina y sabes que donde esté con tu padrino de la mano reirán pensando: “Mira que es cabezón”. Y haré cosas buenas aunque a partir de ahora se pongan difíciles, porque sé de donde vengo y lo que ha costado llegar.

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A Lonia (Ourense). Circa 1916

El día siguiente a que te cesen es la leche. Con perdón. Porque pasa ese día y sabes que sigues con el mismo objetivo que hace 14 años. El interés general es el único objetivo por el que te pagan. El único. Y 30 años hasta jubilarte para demostrarlo. Nadie podrá decir que no lo has intentado.

Notas (XXII) sobre la Ley 9/2017 (LCSP2017): “Anticipos de tesorería y contratación pública ¿sin crédito?”

Evidentemente creer a estas alturas que la LCSP puede recoger todos los posibles supuestos de la realizad de la contratación pública es imposible. Más aún si tenemos en cuenta que se ha convertido en un sector en el que se concentran todos los esfuerzos de análisis doctrinal y de opinión más o menos fundada, perdiendo en ocasiones la visión del conjunto normativo, jurídico en general y presupuestario en particular.

Un ejemplo reciente para análisis se produce con la aprobación el pasado jueves en la reunión semanal del Consejo de gobierno de la Comunidad Autónoma de Galicia del “Acuerdo por el que se autorizan anticipos de tesorería por un importe total de veinticinco millones seiscientos ochenta y tres mil setecientos cuarenta y un euros“.

Obviaremos en este artículo el análisis de los requisitos para la utilización del superávit de 2018, que en su mayoría se destinará a amortizar deuda, y los trámites realizados y a realizar por el gobierno autonómico y el gobierno en funciones (y el que surgirá de los resultados de las pasadas elecciones).

El tenor literal del acuerdo conecta de forma directa el mecanismo de anticipo de tesorería con la licitación pública al indicar que “Este mecanismo está previsto en la Ley de régimen financiero y el objetivo es adelantar los plazos de licitación” con la previsión de acompasar la ejecución de actuaciones de mejora en los centros educativos al período no lectivo al indicar que “El Gobierno gallego destinará 21,4 millones para la mejora de los centros educativos, con obras de reforma en 22 colegios e institutos que se harán en verano

La figura del anticipo de tesorería está recogido en el artículo 63 de Texto Refundido de la Ley de Régimen financiero y presupuestario de Galicia, aprobado por el Decreto Legislativo 1/1999, de 7 de octubre, de forma análoga a la Ley General Presupuestaria estatal. Y se recoge en términos análogamente escasos:

La Junta de Galicia, a propuesta del Consejero de Economía y Hacienda, podrá, excepcionalmente, conceder anticipos de Tesorería para atender gastos inaplazables, hasta un límite del 2 por 100 de los créditos autorizados por la Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad, en los siguientes casos:

a) Cuando, dentro de la tramitación del expediente de crédito extraordinario o suplemento de crédito, recayese acuerdo favorable de la Junta para remitirle al Parlamento el correspondiente Proyecto de Ley.

b) Cuando se promulgue una Ley en la que se establezcan obligaciones para cuyo cumplimiento sea precisa la concesión de un crédito extraordinario o de un suplemento de crédito.

c) Si el Parlamento de Galicia no aprobase el Proyecto de Ley de concesión de crédito extraordinario o del suplemento de crédito, el importe del anticipo de Tesorería será cancelado mediante minoración en los créditos que ocasionen menor trastorno en los servicios públicos de la respectiva Consejería u organismo autónomo“.

Si bien la técnica legislativa es mejorable y donde la ley recoge letras deberían a mi juicio ser dos letras y un tercer párrafo separado que contempla las consecuencias de la no aprobación de la ley (como si recoge acertadamente el artículo 60 de la Ley 47/2003, de 26 de noviembre, General presupuestaria). Es en esta letra c) en donde la imputación presupuestaria aparece como fase posterior a una posible concesión de un anticipo de tesorería que puede tener y tiene “vida propia” previa a la existencia de presupuesto y/o crédito.

1.- ¿Qué dice la LCSP de los anticipos de tesorería? Nada. E incluso alguna persona puede decir que todo lo contrario y que no podrían permitirse al hacer referencia continúa a la existencia de crédito. Es por ello necesario analizar la figura de los anticipos de tesorería al margen de la regulación estricta del presupuesto y por ello de la ejecución presupuestaria a la que parece ligar la normativa contractual cualquier expediente de contratación.

En la parte inicial del contrato ya el artículo 116 de la LCSP indica como contenido del expediente el crédito al señalar que “Asimismo, deberá incorporarse el certificado de existencia de crédito o, en el caso de entidades del sector público estatal con presupuesto estimativo, documento equivalente que acredite la existencia de financiación, y la fiscalización previa de la intervención, en su caso, en los términos previstos en la Ley 47/2003, de 26 de noviembre, General Presupuestaria”.

Por su parte, el artículo 35.1 de la LCSP fija en su letra l) como contenido mínimo del contrato que esixta “El crédito presupuestario o el programa o rúbrica contable con cargo al que se abonará el precio, en su caso“.

Más aún, el artículo 39 de la LCSP señala dentro de las causas de nulidad “b) La carencia o insuficiencia de crédito, de conformidad con lo establecido en la Ley 47/2003, de 26 de noviembre, General Presupuestaria, o en las normas presupuestarias de las restantes Administraciones Públicas sujetas a esta Ley, salvo los supuestos de emergencia“.

La emergencia y su posible utilización en contratación pública ya ha sido objeto de análisis recientemente por la Junta Consultiva del Estado (con crítica incluida) y evitar incluso la urgencia en la tramitación de los contratos así como una adecuada planificación podría estar en la justificación del acceso a la tramitación de un anticipo de tesorería, en particular en las actuaciones en centros educativos durante el verano que en caso de esperar a la aprobación de la Ley de crédito extraordinario o suplemento de crédito devendría imposible con los plazo de la LCSP.

Sin más análisis podríamos concluir con lo indicado que no habiendo crédito inicialmente en los expedientes tramitados al amparo de un anticipo de tesorería acordado por el Consejo de Gobierno estaríamos actuando de forma irregular. Pero la LCSP ya recoge supuestos que deben llevarnos a una opinión contraria.

El artículo 117 permite un argumento claro en la línea indicada al recoger la posibilidad de tramitación anticipada de gasto e indicar en su apartado 2 que “Los expedientes de contratación podrán ultimarse incluso con la adjudicación y formalización del correspondiente contrato, aun cuando su ejecución, ya se realice en una o en varias anualidades, deba iniciarse en el ejercicio siguiente. A estos efectos podrán comprometerse créditos con las limitaciones que se determinen en las normas presupuestarias de las distintas Administraciones Públicas sujetas a esta Ley“.

Esta remisión a la ley presupuestaria no hace más que habilitar la posibilidad de tramitación anticipada de gasto que permite contratar y comprometer créditos con un acuerdo de remisión al Parlamento en el caso autonómico del proyecto de ley de presupuestos para el año siguiente, actuando por ello sin créditos realmente existentes, sino en trámite de “perfeccionamiento” de dichos créditos puesto que no se incorporarán al presupuesto hasta la publicación de la Ley de presupuestos en el Diario Oficial.

2.- ¿Cómo tramitar estos anticipos de tesorería?

Tanto la normativa contable estatal como la autonómica recogen una breve descripción del procedimiento que obliga a hacer una interpretación adaptada a los actuales sistemas contables de cada administración pública.

En Galicia, la Orden de 6 de diciembre de 1986 por la que se aprueba la Instrucción provisional de la operatoria contable del gasto público regula los anticipos de tesorería en las reglas 72 y 73 (en términos análogos a la Orden de 1 de febrero de 1996 por la que se aprueba la Instrucción de operatoria contable a seguir en la ejecución del gasto del Estado).

Si bien con la prudencia que supone aplicar una norma que lleva sin adaptar treinta años y por ello sin adaptar a las aplicaciones y sistemas de información contables actuales, sí podemos sacar conclusiones interesantes: Los anticipos de tesorería tienen la consideración de agrupación contable separada de la misma forma que la tramitación anticipada, y nada impediría con una interpretación de dicha orden realizar todas y cada una de las fases contables de gasto asociadas al procedimiento de licitación sin existir formalmente el crédito (más allá incluso de lo que se permite para la TAG). Ello es claro porque la orden alude a ellas y a su posterior conversión desde la agrupación de “anticipos de tesorería” a la agrupación de “ejercicio corriente”, lo cual parece disipar cualquier duda que pudiese tener algún sobre posibles expedientes plurianuales con cargo al anticipo de tesorería.

Lo anterior también debe concluirse de la consecuencia de que el crédito extraordinario o suplemento a tramitar no resulte aprobado en el Parlamento: se darán de baja los oportunos créditos para amparar las actuaciones realizadas con el anticipo de tesorería y evitar así un exceso de ejecución presupuestaria que no habrá autorizado finalmente el Parlamento.

Por último, sólo quiero recordar como siempre que algo se publica en la red de forma gratuita y en acceso libre, que resulta de agradecer la cita o mención cuando se haga un uso parcial o total del contenido (como las viñetas de Forges que evidentemente no son propias). Aunque sea sólo por respeto al esfuerzo puntual y al riesgo que se asume al escribir “on line“. En mayor medida cuando las fechas y contenidos de los artículos análogos publicados en internet permitan tener dudas razonables.